“Pacto de Unidad Masónica Nacional”
Romeo Hernández Mendoza


Mandil y banda de Benito Pablo Juárez García

 

Si algo significa para el verdadero masón el Oriente Simbólico de su Templo, no puede, sino trabajar con todas sus luces y por todos los medios de que dispone para curar las profundas heridas de nuestras divisiones y lograr la Unidad Masónica en el seno de la Masonería Nacional, ¿por qué no también? En la Masonería Universal?

Esa es la razón esencial en el presente Proyecto. El que tiene por objeto proveer un campo común para la unión de todos los masones y todos los Cuerpos Masónicos del mundo, en el cual desaparezcan, las  diferencias de obediencia, rito, sexo, color, religión, nacimiento e incapacidades físicas, barreras oscuras existentes entre unos y otros. Más que proveer ese campo, lo cual puede parecer pretencioso para algunos, diríamos señalarlo, porque el campo existe y ha existido siempre.

El objetivo de este proyecto  nos obliga a preguntarnos una y otra vez: ¿sobre qué base se funda los Antiguos Límites?, porque de estos dependen  la Unidad y Continuidad de la Masonería. ¿ Se basan sobre prejuicios, sobre un dogmatismo, sobre una autoridad humana incuestionable,  sobre un tradición?. Cualquiera de éstas son motivo de controversias.

La Unidad es, posiblemente, la principal característica de la Masonería por el simple hecho de ser una reproducción del Universo y de todo organismo viviente. Estamos observando, sin embargo, un proceso de desintegración de la Orden, produciéndose escisiones aún en una misma jurisdicción. Esto debe preocuparnos a todo verdadero masón y tomar conciencia de lo que sucede.

Consciente de la realidad de que es más fácil criticar que actuar, hoy debemos de proyectarnos a mantener la “Unidad Fraternal”, como punta de lanza que marque este Nuevo Proyecto, como aquellos que marcaron una vez en su tiempo y espacio; como aquel “Pacto de Paz” que celebraron seis Tribus de Indios del Noroeste de Estados Unidos (los Sénecas, Onondaga, Oneida, Mohaw, Cayuga y Tuscarora), para unirse formando la “Liga de los Iroqueses y la “Gran Ley de Paz”, para acabar con las luchas, cruentas, sangrientas e intestinas entre ellos mismos y fomentar la paz y los derechos humanos, estableciendo los principios más naturales y fundamentales para la convivencia y la paz.  Gran influencia que más tarde tuvo en los ILL\ HH\ Benjamín Franklin; Thomas Jefferson; George Washington y Thomas Paine con el Tratado de Carlisle, para unificar fuerzas, conocimientos usos y costumbres, con las trece colonias Anglosajonas para defenderse del enemigo que se avecinaba (Francia); y que más tarde sirvieran de base para el “Congreso de Albany”, y como consecuencia diera origen a la Fundación, Independencia y Constitución de los Estados Unidos. 

Así, en gran medida para nuestra República Mexicana se firma la “Convención de Anáhuac”, tratados en donde el Siervo de la Nación, nuestro hermano José Ma. Morelos y Pavón, proclamara también “ Los sentimientos de la Nación”, principios elementales y fundamentales de “Libertad, Independencia y Respeto y más tarde diera origen a nuestra “Primera Constitución la de Apatzingán de 1824.

Así de esta manera los convoco a todos los HH\de la Orden, no importando la obediencia,  Rito, sexo, color o religión que sea, a participar en la medida de sus posibilidades a estructurar este “Gran Pacto de Unidad Masónica”

Un proyecto verdadero, que quede a la posteridad, no como un manojo de buenas intenciones, sino como un ordenamiento y directrices positivas que marquen el nuevo camino a la Masonería Nacional, bajo las siguientes bases:

  • Dicho Pacto de Unidad Fraternal, deberá convocarse y realizarse bajo un Congreso a nivel Nacional, donde participen de manera activa y positiva todas las Órdenes Masónicas, de la Obediencia y del Rito que sean.

 

  • En este pacto se deberá establecer que es la Unidad Masónica entre todas las Logias Masónicas, sin importar la obediencia, rito, sexo, color, religión, nacimiento e incapacidad física.
  • Se deberá establecer la tolerancia y el respeto, entre ellas mismas; y sobre todo el respeto de no ingerencia de particularidades del Rito, conservando la pureza del mismo.

 

  • Deberá establecerse reglas de convivencia masónica, entre todas las obediencias del Rito que sea, inclusive de las Organizaciones Paramasónicas.
  • Deberá  de reconocerse a un liderazgo masónico, en la persona más idónea, representativa,  carismática  y de calidad probada para dirigir los destinos de la Masonería Nacional en sus diferentes aspectos.

 

  • Deberán consolidarse los lazos fraternos, para la convivencia y concordia de la Masonería Nacional.
  • Reconocimiento de la Participación de la Mujer en la Masonería Nacional.

 

  • Elaborar lineamientos, para la vida económica, política, social, democrática y progresista de la Masonería Nacional.
  • Crear un Órgano de Difusión en que se den a conocer la ideología, y el pensamiento masónico, sobre los problemas nacionales como internaciones, a través de un Canal de Televisión, Radiodifusión y una revista abierta al público en general.

 

  • Crear un Instituto Político, en donde se capaciten a los HH\ en los diferentes temas de políticas públicas, Instituto que sirva como plataforma  para proyectar e impulsar a nuestros HH\ más capaces y calificados a ocupar y desarrollar puestos públicos y de elección popular.

Este es el inicio de un sueño, Únete a esté “Proyecto de Unidad Masónica”, para que juntos concluyamos este “Proyecto de la Luz y Paz Masónica”.

Nota: El hermano que no este consciente para que sirve nuestra formación masónica, que repace nuevamente sus liturgias del Grado de Aprendiz a Sublime Príncipe del Real Secreto.



George Washington
Benito Juárez