FRAY SERV ANDO TERESA DE MIER
José Servando Teresa de Mier Noriega y Guerra, nació en Monterrey, Nuevo León, el 18 de octubre de 1763 y muere en la ciudad de México el 3 de diciembre de 1827.Sus padres fueron Don Joaquín Mier y Noriega y Doña Antonia Guerra.
A los 16 años ingresa a la Orden de los Dominicos en la Ciudad de México, estudió filosofía en el Colegio de Regina Porta Coeli, donde se ordena sacerdote, cuando tenía la edad de 27 años obtuvo su
doctorado y se convierte en un famoso orador de pensamiento. independiente y liberal, por su oratoria lo conocieron como "La voz de Plata" .
Su Famoso Sermón.
El 12 se diciembre de 1794, durante los festejos del 263 aniversario de la manifestación Mariana, en presencia del Virrey Miguel de la Grúa Talamanca., del Arzobispo Manuel Omaña y Sotomayor y varios miembros de la Real Audiencia de la Nueva España, Fray Servando enunció un sermón cuestionando el principal argumento con el que los españoles se justificaban el haber conquistado el continente destruyendo las civilizaciones nativas .diciendo: "Que ellos vinieron a
evangelizar paganos".
En su famoso sermón afirmó que Santo Tomás el apóstol vino a estas tierras y fue conocido como "Quetzalcoatl", evangelizando a los naturales con la ayuda de la mismísima Virgen María, quien habría sido conocida como Tonanzin y venerada en el propio Tepeyac, para luego ser rechazado el cristianismo por apostasía de los indios. Sostuvo también que la imagen de la Virgen de Guadalupe estaba pintada en la capa de Santo Tomás, quien la habría recibido de manos de María, y no en la Tilda de Juan Diego "Cuauhtlatoatzin".
A pesar de haber afirmado claramente que las apariciones de la Virgen de Guadalupe en 1531, eran una segunda visita de la Virgen María , sus ideas y conceptos fueron malinterpretados al extremo de señalarlo por negar las apariciones de la Virgen de Guadalupe , poniendo en duda la veracidad de tales apariciones.
Exilio
Por irrespetuoso por el pronunciado sermón, el Arzobispo Núñez de Haro condenó a Teresa de Mier a diez años de exilio en el convento de las Caldas actual Cantabria, España. Además, se le prohibió a perpetuidad el ejercicio de la enseñanza, la enunciación de sermones o la realización de confesiones, igualmente, fue despojado de su grado de doctor en Teología
En 1796 obtuvo un permiso para presentar su caso ante el Consejo de Indias. Sin embargo, a su regreso fue encarcelado de nueVa cuenta. Esta vez fue confinado en el convento de San Francisco, en Burgos. De ahí, en 1801 se escapó y se refugió en Bayona, Francia. De Bayona pasó a Burdeos y de Burdeos a Paris. En esa ciudad fungió como intérprete del potentado peruano José Sarea, Conde de Gijón.
Junto con Simón Rodríguez, antiguo profesor de Simón Bolívar, Teresa de Mier abrió una academia en París para la enseñanza de la lengua española. Tradujo A tala de Fran~ois-René de Chateaubriand. Teresa de Mier también escribió una disertación contra Constantin-Fran~ois de Chasseboeuf, conde de Volney. En París conoció a Lucas Alamán, en aquél entonces estudiante, y futuro político del partido conservador mexicano. También conoció a Alejandro de Humboldt, al Duque de' Montmorency y al mismo Chateaubriand. En 1802 dejó la orden dominica y se convirtió en un cura secular en Roma.
Cuando volvió a Madrid, fue puesto preso por tercera ocasión. La causa fue una sátira en apoyo a la causa independentista mexicana. Fue enviado a un reformatorio en. Sevilla, de donde escapó en 1804. Nuevamente fue arrestado y puesto en prisión, donde purgó una pena de tres años. Entonces, el Papa lo nombró su prelado particular, porque había convertido a dos -rabinos al catolicismo.
En plena guerra entre Francia y España, Teresa de Mier volvió a la península como militar del cuerpo de Voluntarios de Valencia. Se presentó a numerosas batallas. Fue hecho prisionero por los franceses, pero pudo escapar nuevamente. Se presentó ante el General Blake, quien lo recomendó a la Junta de Sevilla por sus servicios. La Regencia de Cádiz le proporcionó una pensión de tres mil pesos anuales. Se trasladó a Londres, donde colaboró con José María Blanco White en El Español, un periódico que apoyaba los
movimientos independentistas en los dominios españoles en América.
De vuelta a la Nueva España
En Londres conoció al revolucionario español Francisco Javier Mina. Mina lo convenció de acompañarlo en una expedición a Nueva España para pelear por la independencia de ese virreinato. Partieron rumbo a América el 15 de mayo de 1816. Con la captura de los insurgentes en el fuerte de Soto la Marina el 13 de junio de 1817, fue preso nuevamente, en esta ocasión por los realistas. Fue enviado al castillo de San Carlos de Perote, y finalmente a La Habana en
1820. Escapando por sexta ocasión, se refugió en Filadelfia, E.U, donde permaneció hasta la consumación de la independencia de
México.
En febrero de 1822 volvió a México arribando al Puerto de Veracruz, pero de nueva cuenta fue hecho prisionero y enviado al castillo de San Juan de Ulúa, bajo el control de los españoles. Posteriormente, fue diputado al Primer Congreso Mexicano por el estado de Nuevo León. Siempre se opuso a la formación de un Imperio Mexicano con Agustín de Iturbide a la cabeza, hecho que le valió la prisión por enésima vez. Escapó por última vez el 1 de enero de 1823, en esta ocasión del convento de Santo Domingo.
Miembro del Congreso Constituyente
Teresa de Mier fue electo diputado al Segundo Congreso 1:
Constituyente. El 13 de diciembre de 1823 pronunció su famoso "Discurso de las profecías", En este discurso, se manifestaba a favor de una república centralista o de una república federal moderada. Estaba en contra de los defensores del Acta Constitutiva de la Federación y de la Constitución Federal. El primer presidente de México, Guadalupe Victoria, lo invitó a vivir en el Palacio Nacíonal.
Su muerte
Cerca de su muerte, Teresa de Mier convidó a sus amigos a una fiesta. Pronunció un discurso justificando su vida y opiniones, y pocos días después, murió, Fue enterrado con honores en la parroquia de Santo Domingo de la ciudad de México, En 1861 su cuerpo fue exhumado y luego momificado. Su momia y las de otras doce personas fueron exhibidas como víctimas de la inquisición. Algunas de las momias, incluida la de Teresa de Mier, fueron vendidas a un italiano. Se desconoce el paradero de los restos de Fray Servando Teresa de Mier, aunque se cree que están expuestos en una de las 365 capillas ubicadas en la zona de Cholula Puebla.
Su nombre está escrito con letras de oro en el Muro de Honor del' Palacio Legislativo de San Lázaro, México. La novela El mundo alucinante, del escritor cubano Reinaldo Arenas, está basada en la figura de Fray Servando